Si mismo
La selección de pensamientos, ¿cómo actúa el cerebro para elegir, de acuerdo a determinada situación, el pensamiento adecuado? ¿cómo se configura desde su propia creación para dejar los rasgos plasmados en nuestra personalidad, para identificar su propia consciencia con el cuerpo que habita y que cambia día con día y que nunca es el mismo que hace unos segundos?
Hay algo llamado el "lenguaje de los signos", algo relacionado con lo que nos rodea y lo que "nos configura" o nos hace "sí mismo", el punto es, ¿cómo saber qué somos ya "sí mismos" (o nosotros mismos pues)? La situación filosófica psiquiátrica y hasta psicótica en algún punto nos debería remontar a toda la serie de análisis prefabulados de los filósofos alemanes y austriacos del siglo XIX y XX, hay alguno frances por allí, pero los de la "magia" son los germanos.
La conciencia y la inconsciencia, concebidas ambas por varias de estas figuras, nos han llevado a considerar muchas situaciones acerca del yo y de su configuración de fabrica y como el medio exterior te condiciona de tal forma que no hay nada real de ti o de sí, o de la famosa "cosa en sí", más bien es como una total experimentación, casi interminable, de moldura y adaptación al entorno, pero siempre en forma de reacción y no como elección, que es diferente, al grado tal que incluso en "nuestra hora más queda", cuando hablamos por lo bajo o lo alto con nosotros mismos o solos o cuando creemos que estamos reflexionando en toda nuestra intimidad, en realidad estamos siendo influidos por el exterior, por las limitaciones del lenguaje, por lo que supuestamente queremos ser o hacer pero siempre en reacción a las situaciones que nos abarcan atención de nuestra poca y supuesta conciencia.
En pocas palabras, es difícil, tirandole a imposible, saber quienes somos en realidad o con otras palabras, nunca somos nosotros en sí, sino la respuesta a una serie de impulsos, situaciones y emociones externas que constantemente nos implican reaccionar para afrontar el momento situacional determinado.
Hay algo llamado el "lenguaje de los signos", algo relacionado con lo que nos rodea y lo que "nos configura" o nos hace "sí mismo", el punto es, ¿cómo saber qué somos ya "sí mismos" (o nosotros mismos pues)? La situación filosófica psiquiátrica y hasta psicótica en algún punto nos debería remontar a toda la serie de análisis prefabulados de los filósofos alemanes y austriacos del siglo XIX y XX, hay alguno frances por allí, pero los de la "magia" son los germanos.
La conciencia y la inconsciencia, concebidas ambas por varias de estas figuras, nos han llevado a considerar muchas situaciones acerca del yo y de su configuración de fabrica y como el medio exterior te condiciona de tal forma que no hay nada real de ti o de sí, o de la famosa "cosa en sí", más bien es como una total experimentación, casi interminable, de moldura y adaptación al entorno, pero siempre en forma de reacción y no como elección, que es diferente, al grado tal que incluso en "nuestra hora más queda", cuando hablamos por lo bajo o lo alto con nosotros mismos o solos o cuando creemos que estamos reflexionando en toda nuestra intimidad, en realidad estamos siendo influidos por el exterior, por las limitaciones del lenguaje, por lo que supuestamente queremos ser o hacer pero siempre en reacción a las situaciones que nos abarcan atención de nuestra poca y supuesta conciencia.
En pocas palabras, es difícil, tirandole a imposible, saber quienes somos en realidad o con otras palabras, nunca somos nosotros en sí, sino la respuesta a una serie de impulsos, situaciones y emociones externas que constantemente nos implican reaccionar para afrontar el momento situacional determinado.
Etiquetas: cambio, Movimiento

