Los Hijos de la Chingada

miércoles, 4 de febrero de 2009

¿Arte? Mis huevos que...

Por supuesto, hay un chingo de cosas que no entiendo, y para empezar, admito que las cuestiones de arte son subjetivas. Sin embargo, por más que he solicitado que alguien me explique, no logro entender el hecho de que a la fiesta brava se le considere un arte.
Y no logro comprenderlo, porque aunque no me doy golpes de pecho y, por supuesto, he matado muchos animales en mi vida, no me cabe en la cabeza que un acto que yo podría considerar absurdo se eleve a la categoría de arte.
¿Absurdo por qué? pues porque se me hace como una lucha totalmente desigual, en la que es el hombre el único de los dos que piensa y razona, el toro lo único que hace es reaccionar. El hombre es el único que sabe que tiene que matar al toro y que si comete una pendejez será entonces cuando el toro tenga oportunidad de lastimarlo, pero esta no es una decisión del toro tal cual, sino una mera consecuencia.
Estos argumentos seguramente ya han sido escritos desde mucho antes, pero me vale madre... si por ejemplo, en lugar del toro pusieran un animal que de verdad ataque, un carnivoro y salvaje por añadidura, quisiera ver quien se atrevería a "luchar" contra un animal así, quien se atrevería a considerar arte la carnicería que seguramente saldría de eso...
Seguramente lo "artistico" del asunto se basa en las ¿posiciones?¿movimientos?, por demás bastante jotiles, de los putos toreros, pero eso es sencillo (si señores, es sencillo, digo, si un escuincle de 11 años ya lo puede hacer, no es porque sea un cabrón genio, sino porque insisto, un toro no es realmente un peligro) tomando en cuenta lo anterior, me refiero a que el toro no es un animal que ataque de verdad, reacciona ante un efecto visual y lo sigue, mientras el torero nomás lo está chinga y chinga (con ayuda por si no fuera suficiente) mientras el pobre toro (y sí, pobre animal aunque les cague) sigue reaccionando hasta que su vida se extingue entre los gritos de las masas que son rete entendidas en esas cuestiones de arte...
Todo esto salió porque, aunque no vi la nota completa, solo pude escuchar que en una entrevista un tal ¿ponce?, da igual, dijo: "si el toro pudiera hablar, seguramente diría: dejenme en paz, no se metan en mi vida", refiriendose al hecho de que, según él, el toro preferiría morir ahí, en el ruedo... ¡pendejo!, mejor chinga tu puta madre...

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