Los Hijos de la Chingada

lunes, 23 de marzo de 2009

Al que por pinche sabrosito le dieron en su madre...

Como casi todos los días, íbamos en el carro de la empresa que nos lleva al metro. Ese día, a causa del tráfico tomamos otro camino, que pasa por aquellos lugares donde ni dios se mete porque capaz que sale sin huaraches y ultrajado.
El chiste es que pus nosotros íbamos en nuestro pedo, platicando de los aconteceres del día cuando de pronto, en un lugar donde nos tuvimos que detener, que se aparece nada más ni nada menos que ¡un sabrosito! en su máxima expresión:
Guey, acá de barrio, moreno, complexión media, pero lo cagado, iba echándole pleito a un guey más bien flaco que iba caminando como quien no quiere pedos, entonces, el sabro que se saca la playera y seguía insultando al flaco, y que cámara, que regresate hijo de tu puta madre y que pinche puto, que te voy a romper tu madre y guau guau... grrrr guau guau... y entonces...
El pinche flaco que se regresa, con algo en la mano (que al principio no distinguíamos) y ¡madres! que se le deja ir al sabro, que le da dos pinches cadenazos (efectivamente, era una cadena como de moto) en el cuerpo grasiento del sabro que lo doblaron de dolor, y ahí fue donde todo se fue a la chingada para él, el flaco, enrollándose la cadena en los nudillos le empezó a poner tal madriza que cuando al fin lo dejó tuvieron que ir a recogerlo con pala, jajajaja
El flaco retomó su camino, no sin voltear antes de dar vuelta en la esquina con una sonrisa que, imagino, no se le quitaría en un buen rato...
¿El sabrosito? cuando lo levantaron tenía más sangre que el perro aguayo en sus mejores peleas y de hecho lo tuvieron que cargar para sentarlo (aunque más bien lo aventaron de bulto en la banqueta).
Por supuesto yo, en el carro, cagándome de risa y bailando al estilo sabrosito (los brazos enfrente, con los codos pegados al torso, mientras se balancea de un lado a otro y se mueven las manos como en zig-zag, mientras se dice: A huevo, soy el sabrosito) contagiando a mis compañeros, demostrándoles lo que pasa cuando se hacen los pinches sabrositos...

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]



<< Inicio